1001 Ideas
Aislación, Ventilación y Climatización
Automóviles
Baño
Cambio de Casa
Camping
Cocina
Decoración, Mesa y Menaje
Electricidad y Electrónica
Ferretería
Herramientas y Maquinaria
Iluminación
Jardin - Fichas Técnicas
Jardín y Patio
Limpieza y Aseo
Línea Blanca y Electrodomésticos
Mascotas, Juguetes y Pasatiempos
Mi Casa
Muebles
Navidad
Organizadores
Pinturas, Barnices y Otros
Piscina y Deportes
Puertas y Ventanas
Revestimientos de Pisos y Muros
Seguridad
Sellantes e Impermeabilizantes
Tabiques, Tableros y Muros
Techos, Canales y Bajadas
Cómo podar correctamente


Pese a su importancia, la labor de la poda suele improvisarse: el resultado, arbustos que no florecen o elegantes árboles que crecen encorvados... No deja de ser curioso, considerando que de una poda correcta depende, muchas veces, el lucimiento de un jardín o los resultados de una cosecha frutal.

Se dice que las especies que pierden sus hojas en invierno son las que se podan, mientras que las que permanecen siempre verdes no se tocan. Aunque correcto, esto es sólo una regla general que, como todas, tiene muchas excepciones y consideraciones que los amantes de la jardinería deben conocer y dominar.

Factores como el clima y las características propias de las distintas especies determinan las condiciones y temporadas adecuadas para podar: antes de iniciar la labor, le sugerimos leer nuestro artículo La poda: sus principios e importancia.
¿Qué elementos se necesitan para podar?
La poda no necesita más que unas pocas herramientas.
    · Tijerón podador: para árboles y ramas superiores, con mangos de más de 2 metros. Por lo general tienen una sierra, una tijera y un corvo, que se accionan mediante una soga.
    · Tijeras podadoras: una de mango largo -para ramas- y otra pequeña de mango corto, para ramillas y plantas de menor tamaño.
    · Una sierra y un serrucho: la primera para ramas medianas; el serrucho es para ramas gruesas.
    · Complemente su "equipo" con un par de buenos guantes de jardinería y anteojos plásticos protectores (tipo antiparras), para proteger de la caída de hojas y restos.
    · También tenga a mano una brocha pequeña, para aplicar el cicatrizador de heridas.
Antes de usar sus herramientas, recuerde afilarlas y desinfectarlas, para prevenir plagas. Las tijeras y podadoras se afilan con una lima suave. Los cuchillos con piedra de afilar.
¿Cómo lograr un buen corte?
· En primer lugar, asegúrese que sus herramientas sean de buena calidad y estén bien afiladas y limpias, para que los cortes cicatricen con facilidad, sin dejar hilachas. Muchas veces, las heridas abiertas son la puerta de entrada para las enfermedades.
· Si usted es un principiante en estas lides, no intente llevar a cabo un tratamiento drástico.
· Elimine todas las partes muertas, enfermas o débiles. Pode hacia atrás, en dirección a la madera sana.
· El corte debe realizarse sobre una yema –a distancia suficiente para no dañarla- en dirección opuesta a ella y con cierta inclinación (45° aprox.), para evitar que el agua quede retenida, favoreciendo la presencia de hongos y pestes.
· El corte debe ser limpio, sin las melladuras que dejan las sierras. Jamás hay que quebrar las ramas.
· El corte correcto permite el desarrollo vigoroso de las yemas sin perjudicar el resto de la planta.

.............................
¿Cómo podar un árbol?
Junto a la consideración general referida a las especies caducas o perennes, al podar un árbol tenga en cuenta:
· Observe la forma original del ejemplar y respétela. Considere también la sombra que da en verano y el sol que deja pasar durante el invierno.
· Revise el árbol y comience por las ramas dañadas, enfermas o muertas: corte a ras del tronco.
· Determine qué ramas adicionales deberá sacar, siempre vigilando que el centro del árbol quede despejado para que le llegue sol (válido tanto para frutales como para ornamentales).
· Corte sobre las ramas laterales o sobre una yema que mire hacia fuera.
· Si quiere rebajar un árbol de sombra excesiva, es importante hacerlo de a poco, para que no se sobreestimule ni retome su crecimiento con demasiado ímpetu.
· Nunca pode la punta de los árboles de crecimiento piramidal -como los pinos, ácer o liquidámbar- ya que la guía no se recupera, por lo tanto se deformará. Si por alguna razón la punta se quiebra, fije cuidadosamente una guía de alambre al brote más firme que aparezca y dirija su crecimiento vertical.
· Si un árbol tiene parásitos, corte la rama afectada y también la que lo sustenta.
· En septiembre, cuando la temperatura se estabiliza, las yemas de la mayoría de las plantas se hinchan y dan paso a ramillas que conviene dejar crecer para que se robustezcan. En noviembre, cuando han crecido lo suficiente, de cada 4 de estas ramas se seleccionan 3, las más vigorosas, y se elimina la cuarta. Corte la menos fornida y mal situada en el contexto total.
· Recuerde aplicar fungicida combinado con pintura látex sobre las heridas (existe un producto específico para heridas, formulado a base de clorotalonil y látex).
· En noviembre, después de haber regado, agregue a la tierra alrededor de la planta una cucharadita de salitre potásico.
¿Cómo podar arbustos de hojas persistentes?
· Para que los arbustos de hoja persistente no se pongan "paludos", despúntelos: así formarán ramillas desde la base. Consejo válido especialmente para pitosporos, corcolén, arrayán y verónicas.
· Las ramillas secas deben cortarse hasta el nivel de la madera sana.
· Ojo: las podas radicales incentivan la formación de chupones en la base.
· A veces aparecen brotes tiernos mal situados, que se ven primavera: despúntelos a mano.
· En la primera etapa de las especies florales, privilegie la ramilla vertical y elimine las ramillas horizontales cortas; cuando alcance el tamaño adecuado, despunte para que florezca y adquiera volumen con ramillas laterales.
· A fines del verano, despunte los cercos vivos de hoja perenne para dar o mantener su forma. Si lucen débiles, atrévase y móchelos: se robustecerán.
¿Cómo podar rosales?
Para que luzcan armónicas, floridas, sanas y vigorosas, la poda de rosas tiene sus propios principios.
· Se deben podar una vez que terminen de botar sus hojas (como todo arbusto de hoja caduca).
· Con sus manos protegidas por guantes, sujete la rama y haga un corte limpio sin dejar picotazos o hilachas; debe cortar a ½ cm. de una yema exterior, en diagonal hacia adentro para que al regar o llover el agua corra. Si el agua se concentra en la yema, dañaría el crecimiento de la flor.
· Las rosas de pie bajo se podan en forma de copa abierta, despejando el interior para que entre la luz del sol: corte todas las ramas que entorpezcan el eje central de la planta y deje 3 a 4 varillas "de esqueleto" con no más de 4 yemas cada una; cuide que la última yema mire hacia fuera.
· Quite las ramas que miran hacia el centro y deje las que apuntan hacia afuera.
· La altura queda a gusto del jardinero.
· A las rosas trepadoras hay que despuntarle la guía más larga, que se doblará y amarrará a una estaca fija a la tierra. Las yemas latentes brotarán como ramillitas: corte las que muestren flores.
· Las rosas pequeñas y compactas (tipo "besito"), se rebajan a la mitad y se le quitan las ramas envejecidas.
· Una rosa de calidad tiene buen botón y tallo largo, lo que se obtiene con poda media a intensa.
· Las rosas más débiles –sean jóvenes o viejas- requieren una poda intensa, que deje pocas yemas: así dará pocas flores pero de buen tamaño.
· Después de podar, pulverice con Captán, que estimula la cicatrización.
· Mulla el suelo y –para proteger las raíces del frío- cubra la tierra con guano, sin mezclar, y algo de superfosfato triple o abono especial para rosales. Al rebrotar, en primavera, incorpore a la tierra.
¿Qué hacer después de podar?
· Lo más importante es desinfectar de inmediato, para proteger las heridas de los hongos.
· Luego incorpore algún fertilizante fosfatado en el suelo, especialmente en el caso de las rosas y si se observan hojas amarillas.
· En árboles viejos y grandes puede complementar con una poda de raíces.
· Recoja todos los restos de la poda. Si son tiernos y están sanos, haga compost con ellos; si son leñosos y están enfermos, quémelos.
· Tras la poda, limpie sus herramientas con un paño humedecido en parafina y luego aplique una película de vaselina, que evitará que se oxiden.
Proyectos Relacionados:
Cómo plantar bulbos en su jardín
Cómo sembrar un prado
Instale su riego automático. Primera parte: Información preliminar
Cómo realizar trasplantes en el jardín
Multiplicar plantas: estacas o esquejes de tallo duro
Multiplicar plantas: esquejes de tallos tiernos y semiduros
Multiplicar plantas: división de hijuelos
Multiplicar plantas: división de champas
Multiplicar plantas: acodo aéreo
Multiplicar plantas: acodo subterráneo
Cuidado de las tijeras podadoras
Cómo afilar sus herramientas
Cómo pulverizar un pesticida
Poda estructural con forma piramidal
 
Ideas y Sugerencias Relacionadas:
La poda: sus principios e importancia
Enfermedades del jardín: aprenda a reconocerlas
Enfermedades del jardín: cómo combatirlas
Los Fertilizantes
Enero en el jardín
Febrero en el jardín
Marzo en el jardín
Diseñando su jardín
Cercos y fronteras naturales
Abril en el jardín
Mayo en el jardín
Malezas en el jardín: cómo prevenir y combatirlas
Malezas en el jardín: cómo reconocerlas
 


Presione Aquí para enviar esta página a un amigo.